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El reclamo

Algo que cuesta mucho a los pacientes, y en general a cualquier persona, es el intrincado acto de reclamar de forma fidedigna. Reclamar es hacer, con ahincó, un llamamiento que ya se había hecho, clamar de nuevo, ante una exigencia que se mantiene hacia el otro, contraponerse ante una mandato o una acción injusta. En el reclamo el alma resuena una cantaleta que se quisiera olvidar, ya sea por miedo a aquel grito repetitivo o por que el eco nunca descansa y se mantiene como imagen fija en el paisaje de la cotidianidad. Dicho grito ahonda en lo profundo, en aquello que no se desea conocer, el mal interior, el dolor secreto que cada uno lleva consigo. El reclamo es tan difícil justamente porque desata, en la persona, aquello que perturba su normalidad, su voz interior, que lo mantiene despierto y atento a sí mismo; al tiempo en que este sonido atronador molesta al mundo circundante: a la familia, a la pareja, a los amigos, a los compañeros, a todo aquel que se mueve en un sólo tono. Este ...

La mascara y la sombra

La palabra mascara se refiere a cualquier artificio que tiene como propósito ocultar el rostro del individuo, la raíz francesa masque le proporciona una doble significación, por un lado es aquello que cubre el rostro, lo que se interpone ante él, y por otro es lo que le permite transformarse. La mascara en la psicodinamia individual representa todos los aspectos ideales del sujeto que la porta y se forma a partir de la interacción del individuo con el medio social, las varias relaciones van estructurando características que se suponen favorables para la interacción social. Freud la llamo superego , Jung persona y Perls top-dog , conceptos que por supuesto difieren en ciertas características. El rol social define satisfactoriamente el concepto de la mascara. La persona, en el sentido junguiano, se puede reconocer prestando atención a aquellas características propias que nos son agradables, aquello que ejercitamos continuamente, en lo que nos creemos capaces y por lo que estamos orgull...

La dinámica de las ideas

En mi soledad he visto cosas muy claras, que no son verdad. Antonio Machado La idea es la forma con la que un objeto se presenta ante la vista del que lo observa, sus raíces etimológicas la remiten al verbo griego designado para indicar el acto de ver. Así, la idea es lo que se ve. A partir de ello, Platón pudo configurar una particular teoría en la cual paradójicamente existían formas esenciales que eran invisibles para los ojos, la salvedad se encontraba en el establecimiento de distintos niveles de percepción, pues el hombre normal, según Platón, es incapaz de alcanzar sensorialmente el mundo de las ideas arquetípicas, sólo le es permitido tener acceso a las sombras que éstas representan ante el mundo. Las ideas son inalcanzables por la vía cotidiana, las sombras no. En la filosofía platónica las ideas son inmutables, su forma terrena en cambio es siempre inconstante. Esto nos remite a la dualidad entre esencia y apariencia. En cada ser, si pensamos en esa ontología ...